Los quesos, un sinfín de texturas y sabores

quesos

Existen en el mundo infinidad de quesos. Un producto cuyo principal ingrediente es la leche. Quesos de vaca, ovejas, cabra, mezcla… ¡incluso de búfala o camella! Sin duda, estamos ante uno de los mayores placeres gastronómicos para quienes, como tú, les gusta probar productos. Un alimento que bien se puede tomar sólo, acompañado de una copa de vino o como ingrediente en un plato.

Somos un país de quesos. Producimos más de 150 tipos distintos y 26 de ellos con Denominación de Origen Protegida. Algunos tan conocidos como Queso de Mahón-Menorca, el Queso Zamorano, Torta del Casar, Queso de tetilla o Queso de Murcia al vino. Aunque seguro que tú conoces algún rincón de nuestra geografía donde elaboran un queso artesanal cuyo sabor y textura es imposible describir con palabras. Si sigues leyendo, te contaremos dónde puedes ir a descubrir nuevos quesos.

Las diferencias sensoriales entre los distintos quesos dependen de ciertos aspectos. Estos, combinados entre sí, dan como resultado que podamos saborear un sinfín de variedades. Los más destacados son:

  1. Su contenido en materia grasa. Podemos encontrar quesos grasos, semigrasos, desnatados, semidesnatados o extragrasos.
  2. Su proceso de elaboración. Aquí podemos hacer distinción entre frescos, fundidos, de suero -como es el requesón-, de pasta hilada o rayados y en polvo.
  3. Su textura. Encontramos quesos consistentes, que suelen ser fuertes de sabor; semi-duros, consistentes pero se pueden cortar en lonchas; blandos o cremosos; semi-blanda, véase los azueles; y por último, los de textura blanda o quesos frescos.

Pero, ¿sabemos realmente percibir con todos los sentidos las propiedades organoléticas de los quesos? Vamos a explicarte paso a paso cómo podemos disfrutar del queso con los sentidos.

Cómo catar un queso con los sentidos

Antes de nada, el queso ha de estar a temperatura ambiente. Es aconsejable sacarlo de la nevera al menos media hora antes de ser degustado, pero evitando que esté cerca de focos de calor, por ejemplo, el horno, o expuesto directamente a la luz del sol.

Lo visual es el primer sentido que despertará nuestro interés. En cuanto forma, color, tamaño o tipo de corteza, podemos encontrarnos con distintas tipos de quesos. Por citar algunos ejemplos, el queso de servilleta recibe su nombre por su forma, debido a su proceso de elaboración en el que se prensa y escurre el suero de la leche con una servilleta anudada. Por su parte, el Queso San Simón da Costa podemos encontrarlo de diferentes tamaños, el grande, altura entre 13 y 18 cm, y el pequeño, también conocido como “bufón”, de entre 10 a 13 centímetros.

El olfato es el segundo de los sentidos que intervienen en la cata de un queso. Para percibir todo el olor correctamente, es recomendable introducirlo en un recipiente cerrado y luego abrirlo. Algunos quesos maduros desprenden sensaciones sensoriales aromáticas que nos recuerden a la nuez moscada, el clavo, aroma a vainilla o abizcochado.

El gusto es el tercer sentido que nos hará decantarnos por un queso u otro. Para testarlo correctamente se recomienda colocarlo entre los dientes y apretar para evaluar su sabor, dureza, su cohesión, fragilidad, masticablidad o gomosidad. Por ejemplo, el queso de Burgos es un queso presenta una textura blanda, ligeramente granulosa o mantecosa, con cierta elasticidad.

En cuarto aspecto a examinar es el tacto. Comprobaremos si la variedad que estamos catando es rugosa, su grado de humedad o si está seco o duro.

Por último, nos queda hablar de su aroma. Los quesos de corteza florida tienen un aroma que nos recuerda a la tierra. Y los quesos de corteza húmeda o piel lavada, como por ejemplo el queso de Acehuche, ofrecen un aroma más intenso, de ahí que tradicionalmente a éste se le conozco como queso pestoso o sudao. También en los quesos elaborados con leche de oveja aparece una evocación sutil a frutos secos o cereales.

Feria de Quesos Artesanos de Montanejos

Como ya te habíamos insinuado, como amante que eres de estos productos, queremos proponerte un plan que combina quesos y naturaleza. Los días 7 y 8 de octubre podrás descubrir nuevos quesos artesanos, disfrutar de degustaciones, talleres, cursos, maridaje y música en vivo en la Feria de Quesos Artesanos de Montanejos (Castellón). Parte del equipo de AINIA tecnología estará presente organizando talles donde este producto tan de nuestra cultura será el protagonista. Tienes toda la información y el programa en www.feriaquesomontanejos.com. ¡Esperamos verte!

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